Una factoría carballesa lidera el mercado gallego de los aislamientos

Hace 15 años, José Antonio Alonso, que era taxista en Carballo, estaba haciendo una obra y se encontró con que tenía que esperar un día para conseguir una plancha de poliestireno expandido, un material que se conoce popularmente como corcho blanco. Así nació el grupo San Juan. La factoría de Bértoa se puso en marcha el 7 de julio de 1997 y que ahora lidera el mercado gallego de los aislamientos. La fábrica se completa con una empresa de reciclaje de este material, que es única en Galicia, y otra que se dedica a la logística, una parte fundamental del negocio.

Paradójicamente, la crisis ha sido beneficiosa para Aislamientos San Juan. Una de sus principales competidoras, instalada en Porriño, tuvo que cerrar y la empresa carballesa se hizo no solo con su clientela sino también con la maquinaria y el resto de las instalaciones. Otra firma del sector dejó de trabajar para la construcción, lo que abrió más el abanico de productos de San Juan, que va desde bases para aceras de túneles del AVE hasta cajas para comercializar pescado. De Bértoa salen todos los días 25.000 envases de este tipo, que van a parar a la mayor parte de los puertos de la provincia de Pontevedra. Los principales consumidores son Vigo y Marín, pero también O Grove y Sanxenxo.

La asociación nacional de fabricantes de poliestireno expandido tiene solo tres miembros en Galicia. Uno de ellos es San Juan. La entidad hizo público un estudio en el que señala que el 57 % de lo que se fabrica con este material son precisamente cajas de pescado, que en el caso de la empresa carballesa también se rotulan, tanto para mayoristas como para grandes supermercados.

Para José Antonio Alonso, el éxito de Aislamientos San Juan se debe a que «nunca estiramos máis o pé que a manta». Es cierto que se basa en un crecimiento medido, meditado y sostenido por bases sólidas, pero también son fundamentales la capacidad para hacer muchos productos diferentes, lo que les ha permitido apoyarse en los sectores que tienen más impulso en cada momento. Otra baza fundamental es la logística. Este antiguo taxista reconoce: «Dámoslle a volta a Galicia todos os días, dende Ribadeo ata Tui e agora tamén Asturias e Oporto». La rapidez en el servicio es fundamental porque los compradores no quieren almacenar la mercancía.

El grupo tiene 24 trabajadores y el año pasado facturó 6,5 millones de euros. Reconoce José Antonio Alonso que han notado la crisis de la construcción, pero que mantiene la cuota de mercado con las reformas y rehabilitaciones, sobre todo porque el poliestireno expandido tiene unas aplicaciones amplisimas, que van desde el aislamiento, que es lo más frecuente, hasta el nivelado de bajos.

El crecimiento ha sido lento porque la empresa no tiene departamento comercial. Consigue clientes por el sistema del boca a boca y ha terminado por mover una cartera de 400 particulares y empresas.

La falta de suelo industrial fue uno de los problemas, porque la fabricación exige mucho espacio. Ahora construirá dos naves y no podrá crecer más. Otra dificultad son las carencias en energía, ya que tuvo que instalar una regasificadora.

Fuente. La Voz de Galicia

2017-12-23T19:02:54+00:00